Implantar ágiles sin dogmas
La clave está en adaptar prácticas a la realidad española de cada organización. Introduce sprints, tableros visibles y dailies breves, pero solo cuando resuelven problemas concretos. Evalúa flujo, capacidad y cuellos de botella. Mide avances con demostraciones útiles, no ceremonias. Menos procesismo, más entrega tangible y aprendizaje constante.